La memorización | Que lo estudiado pueda ser recordado

Venimos de un par de artículos específicos sobre cómo aprendemos cada uno de nosotros, os recomendamos tenerlos muy presentes porque lógicamente esas diferentes vías de acceso a nuestro propio aprendizaje, canales y estilos, están relacionados con la memorización.

Y siguiendo con el camino trazado hacia mejorar cada paso que compone el proceso de estudio ahora os damos las claves para revisar cómo afrontáis el reto de memorizar los contenidos que tengáis por delante como estudiantes.

La siguiente infografía sintetiza esas cuatro claves y también os aporta tres facilitadores de la memorización con la evidente intención de ayudaros a optimizarla. Os comentamos brevemente cada aspecto:

 

La memoria puede definirse como la facultad de evocar hechos del pasado e identificarlos como tales y dicha facultad se activa a través de cuatro vías de acceso, las cuatro claves que aquí os citamos:

  • Asociación: nuestro cerebro va enlazando acontecimientos o información a partir de algo que tienen en común. Tener presente esta clave supone que en tus apuntes y esquemas añadas ese ejemplo que comentó el profesor en clase o la regla nemotécnica que ayude a fijar la fecha, el artículo, el nombre, etc

Es importante recalcar que la memoria trabaja con las siguientes reglas asociativas:

  • La semejanza: que se parezcan los contenidos entre sí.
  • El contraste: precisamente que haya algo muy diferente o incluso opuesto entre ellos.
  • La proximidad: temporal, física, etc.

Por tanto, sigue esas leyes en tus ejemplos y reglas nemotécnicas para hacerlos más eficaces.

  • Visualización: en general, ser capaces de ver algo en nuestra mente significa que nuestro cerebro ya ha iniciado el proceso de entenderlo y asimilarlo. Muchas técnicas de síntesis de información en el estudio son visuales, desde esquemas y gráficos a los más elaborados mapas mentales, aprovéchalas ya que en sí ya son una puerta de entrada a nuestra memoria.

También ejercita la observación y fijarte en los detalles para tener un recuerdo lo más rico y vívido posible. Ya tendrás un punto de partida más sólido para lograr almacenarlo en la memoria.

  • Imaginación: al recrear algo y añadirle elementos inventados como ser los protagonistas de los ejemplos puestos en clase o exagerar las circunstancias de esos ejemplos para hacerlas caricaturescas y que nos llamen mucho más la atención de forma que la referencia que hagamos al citado ejemplo en nuestro esquema o mapa queda enriquecida de ese ingrediente chocante o humorístico que tanto gusta a nuestra memoria.
  • Práctica: hacer ejercicios, test o supuestos que nos obliguen a aplicar lo estudiado es un gran comienzo, como lo será mucho más aplicarlo a alguna situación real (si el contenido lo permite) o llegar a explicárselo a otra persona.

Cuanto más interioricemos la información y nuestro cerebro se vea obligado a demostrar que la ha entendido completamente, más quedará fijada en nuestra memoria a largo plazo.

Ya tenemos cuatro claves con las que revisar cómo damos el salto entre una información o contenido que nos llega y recuperarlo en un examen. Además existen lo que hemos llamado facilitadores de la memorización por ser tres recursos complementarios a lo anterior y que podéis aplicar a cualquiera de las claves enriqueciendo toda vía más el proceso, aquí van:

  • Pon atención: parece obvio pero también lo es que durante las horas de clase, lecturas de material e incluso estudio nuestra mente se va cansando o directamente trata cuestiones que le son menos atractivas (por no decir claramente más aburridas).

Todo es completamente normal pero debemos estar alerta y buscar estrategias para mantener nuestra atención en unos niveles altos. El uso de esos ejemplos caricaturescos o humorísticos, imaginarnos a nosotros mismos de protagonistas de lo que estemos estudiando o su aplicación son buenas ayudas.

También lo va a ser respetar los descansos, tanto durante el propio estudio como para comer, tener ocio y desconexiones y dormir. Traemos aquí de nuevo el post con una app para aplicar el método Pomodoro al estudio (pinchar aquí ) así como otro con los cinco pilares del estudio (pinchar aquí).

  • Coloca las fichas: tu mente está componiendo un puzle con lo que vives, estudias, deseas… cuanto más sentido tenga cada pieza en el conjunto más fácil será colocarla y poder rescatarla cuando la necesites.

Por tanto, la nueva información, cada contenido al que te enfrentes, intenta situarlo en su contexto tanto como integrarlo en lo que ya sabes o ya habías estudiado y vivido.

  • Los cinco sentidos: al principio citábamos los dos artículos sobre el aprendizaje, concretamente uno sobre los canales (pincha aquí si no lo has leído) y otro sobre los estilos (pincha aquí si este es el que no has leído). Este es el momento de integrarlo con todo lo que te acabamos de contar en este artículo ya que a todos nos va a venir bien utilizar el número máximo de sentidos para captar la información, es decir, a todos nos va a ayudar combinar la creación de un esquema o cualquier síntesis visual de la información con escuchar o hablar sobre ello y a ser posible realizar algo físico aplicándolo, por poner un ejemplo. Y también a todos nos va a ayudar combinar la asimilación fruto de comprender de la teoría y saltar a ponerla práctica con añadir una emoción positiva durante el proceso, por citar otros ejemplos.

También es cierto que cada uno de nosotros irá comprobando que algunas de esas combinaciones nos ayuda más que otras. Por eso insistimos tanto en animarte, amigo lector, a reflexionar sobre lo que haces durante el estudio, analizarlo junto con el resultado que te está dando para optimizar el tiempo y esfuerzo que dedicas a estudiar.

Confiamos que esta entrada te ayude en ese camino. Déjanos dudas o sugerencias, así como tus comentarios para otros estudiantes que estén recorriendo la misma senda hacia aprender más y mejor.

 

 

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