¿Estudias con (tu) estilo?

De una forma muy intuitiva sabemos que no todos aprendemos de la misma manera, de hecho, normalmente a lo largo de nuestra vida vamos resolviendo la necesidad de aprender como buenamente podemos y pocas veces reflexionamos sobre el proceso gracias al que lo vamos haciendo y, sobre todo, si es el más eficiente.

Dando respuesta a esa intuición y experiencia personal existe un marco teórico basado en las últimas investigaciones de la neurofisiología y de la psicología que llevan años conformando un nuevo enfoque sobre cómo los seres humanos aprendemos. Ese enfoque sirve de punto de partida para a su vez ir definiendo modelos que concretan los estilos de aprendizaje.

Y precisamente a esa diversidad de estilos hace referencia el título de esta entrada ya que pretendemos ayudarte a cuestionar, amig@ lector/a, si estás estudiando de la mejor manera para ti.

Es decir, se trata de frenar en seco la inercia de años y pararse a pensar sobre cómo influyen los rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos de cada uno de nosotros, rasgos que nos hacen únicos y que también tienen que ver con la forma en que estructuramos los contenidos, formamos y utilizamos conceptos, interpretamos la información, resolvemos los problemas, seleccionamos medios de representación, etc.

Como antes decíamos, hay diferentes modelos que conceptualizan sobre esas variables concretando cada uno su propia clasificación de los estilos de aprendizaje. Como en este espacio es imposible entrar a profundizar tanto y sí queremos ofrecerte una herramienta útil, en la siguiente infografía mostramos las claves del Modelo Kolb que hemos escogido por ser concreto, fácilmente reconocible y permitir ya orientar las estrategias de estudio:

 

La propuesta de este artículo es darte una herramienta de partida para plantearte si puedes modificar algo en tus técnicas de estudio que responda a la manera en la que mejor aprendes tú de acuerdo a lo visto en la imagen. Es decir, que veas en cuáles de esos cuatro perfiles de alumno mejor encajas y aproveches esas mejores formas de aprender que le son propias.

Es muy importante recordar que el modelo Kolb defiende que hay que trabajar la información combinando los cuatro perfiles, por lo tanto, no se trata de eliminar nada de lo que estamos haciendo sino de enriquecerlo con nuevas soluciones.

Como siempre, esperamos tus comentarios contando si has reconocido algo en tu perfil que no habías analizado hasta ahora o tienes dudas y sugerencias.

Finalmente, antes de despedirnos te anunciamos que en unos días publicaremos otro post con las claves para detectar cuál es sistema de representación predominante (los llamados canales de aprendizaje), aspecto que te puede ayudar mucho a concretar detalles de tu método de estudio, muy especialmente en la fase de asimilación y sintetización así que ¡continuará!

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