Leer en diagonal ¿Sabes hacerlo?

Si la respuesta es sí, ¡Enhorabuena! Porque significa que tienes a tu alcance una de las mejores técnicas para repasar grandes temarios. Pero también para una prelectura del contenido.

Y si todavía no lo practicas, no te preocupes, porque pronto podrás hacerlo. Ya que se trata de un truco al alcance de todos. Lo que quiere decir que en poco tiempo y siguiendo los pasos adecuados, puedes convertirte en un auténtico flash de la lectura rápida. En un voraz y experto lector, pasando así otro nivel en tu comprensión lectora, de la que te hemos hablado en más de una ocasión.

Porque leer en diagonal es todo un arte para el que no se requieren habilidades especiales. Solo fluidez al leer y, eso sí, mucha práctica.

Pero ¿En qué consiste exactamente la lectura en diagonal? Pues en principio, en leer siguiendo estos 5 sencillos pasos:

  1. Leer el primer párrafo. Es fundamental para hacernos una idea general de lo que viene a continuación.
  2. Fijarse siempre en los títulos y subtítulos. El objetivo es tener siempre clara la estructura de la información. Sobre todo en libros de texto y apuntes que suelen tener una estructura bastante definida. por ello es fundamental que nos fijemos en las categorías y subcategorías que se desarrollan en el texto, y en el orden en el que aparecen en él.
  3. Leer solo las palabras y datos clave de los siguientes párrafos. Algo en lo que nos ayudarán enormemente las negritas, cursivas, o incluso el subrayado, si hemos tenido la oportunidad de realizarlo previamente. De hecho… ¡para esto precisamente se realiza un buen subrayado!
  4. Poner atención a las preguntas. Suele ser un buen indicativo de las ideas que se busca resaltar en un texto.
  5. Echar un vistazo a la última o últimas frases (a modo de conclusión), ya que por lo general aportan la visión general y resumida de lo que acabamos de leer. Aunque esto último no aplica siempre a todos los textos. Pero, en todo caso, es bueno, echarles un vistazo y comprobarlo.

Además, existen también algunas consideraciones previas que tenemos que tener en cuenta antes de lanzarnos a la lectura en diagonal. Y es que no siempre conviene usar esta técnica. La razón es que puede llevarnos a error cuando no estamos familiarizados con las ideas que contiene un texto. O cuando existe terminología que no controlamos.

Porque no lo olvides, el objetivo es aumentar velocidad, pero sin perder comprensión. Y es bueno mantener el equilibrio. Pues incluso en las competiciones actuales de lectura rápida se llega a leer en bloques de unas 2000 palabras por minuto, pero a costa de entender apenas la mitad de lo leído. Y no ése no es nuestro objetivo, si tenemos un examen por delante.

En todos estos casos es mejor realizar una lectura tranquila inicialmente en la que tomemos notas al margen y apuntemos el significado de determinadas palabras.

Porque en el fondo no se trata tanto de ventilarse los apuntes enteros de Constitucional en apenas unos minutos (por muy atractiva que parezca la idea), sino de poder repasar grandes cantidades de temario en apenas unas horas. Que no lo dudes, también es muy motivador 😉.

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