Índice de contenidos
¿Sabes cómo se hace la movilización de enfermos? No se trata del método más cómodo, ni del que requiere menos esfuerzo. Se trata de usar la técnica adecuada para prevenir daños contra el paciente y también contra el enfermero.
Con la importancia de este tema en la enfermería, no estaría de más aprender la mejor técnica para trasladar pacientes. Por eso, en Adams Formación podrás prepararte para cualquier situación que implique llevar pacientes a una camilla o a una silla.
Los principios fundamentales de la movilización de pacientes
La movilización de enfermos no es tan sencilla. Hay muchas reglas a seguir con el único objetivo de preservar la integridad del paciente. Por eso, vamos a comenzar con algunos principios básicos que debes conocer:
- Siempre que vayas a levantar a un paciente, procura mantener la espalda erguida. No debes ejercer fuerza desde la columna, sino desde las piernas, para evitar lesiones a futuro.
- El cuerpo debe mantenerse próximo al paciente, flexionando las piernas para bajar el centro de gravedad.
- Al aplicar la movilización de enfermos, debes evaluar previamente al paciente. Hay que verificar si tiene sondas, vías parenterales, alguna lesión o prótesis.
- Se debe explicar al paciente qué es lo que se va a hacer. Puede que debas movilizar personas en estado de confusión, por lo que debes dar órdenes concretas. Por ejemplo, girar hacia la ventana en lugar de decirle que gire hacia su izquierda.
- Antes de hacer la movilización, se deben distribuir los roles entre todos los profesionales. Es decir, definir quién se encargará de la cabeza, de las extremidades superiores e inferiores.
Claro que hay muchas otras reglas para la movilización de pacientes en la enfermería. Más adelante te mostraremos cuáles son las técnicas más apropiadas dependiendo del contexto.
Ventajas de la correcta movilización de los enfermos
Ahora te preguntarás, ¿Es tan necesario movilizar a los pacientes en cama? No se trata de una cuestión de comodidad solamente. Hay motivos reales y comprobados clínicamente, por lo que la movilización enfermería es una necesidad:
- La presión continua en puntos como los talones y la región del sacro puede generar úlceras muy dolorosas. La movilización cada 3 o 4 horas es esencial para reducir en un 50% la posibilidad de que esto suceda.
- También es importante para prevenir la aparición de eventos trombóticos como la trombosis venosa profunda. Es importante implementar cuanto antes la movilización para que la circulación se active y la sangre fluya adecuadamente.
- A nivel respiratorio, es importante mover al paciente para mejorar la ventilación de las vías aéreas. Esto no solo mejora la saturación de oxígeno, sino que previene las infecciones respiratorias, relativamente comunes en pacientes hospitalizados.
Y eso que solo hablamos de la movilización, ya que la deambulación otorga muchos otros beneficios. Tal es el caso de la liberación de endorfinas, reducción de ansiedad y depresión.
Técnicas de movilización de pacientes
Ha llegado el momento de explorar cómo se hace la movilización de los enfermos. No existe un solo método, por lo que te explicaremos las técnicas más utilizadas para este fin:
Movilización hacia la cabecera
Existen dos estrategias de movilización hacia la cabecera de la cama, siendo la primera de estas cuando el paciente puede ayudarnos. Estamos hablando de un paciente consciente con algo de movilidad para el procedimiento:
- Una sola persona debe colocar una mano bajo las piernas y la otra bajo los hombros
- El paciente debe doblar ambas rodillas con los pies apoyados en la cama. Esto ayudará a iniciar el impulso
- Finalmente, se indica al paciente que se impulse hacia arriba mientras asistimos con ambos brazos
Ahora bien, ¿qué pasa cuando el paciente no puede colaborar? En esos casos seguimos los siguientes pasos.
- Se utilizará una sabana ubicada bajo el paciente, que al menos llegue desde los hombros hasta la región inferior de los glúteos
- Se requieren dos enfermeros. Uno a cada lado de la cama.
- Levantando la sábana por ambos lados, los enfermeros desplazan al paciente hacia arriba.
- De ser necesario, un tercer enfermero puede levantar los miembros inferiores del paciente.
Es importante siempre verificar el ángulo de la cabecera una vez completada la movilización de enfermos. Esto es fundamental en patologías que requieren reducir la presión sanguínea en el área de la cabeza.
Hacia un lado de la cama
Ahora veamos el paso a paso para que el paciente se pueda ubicar a un lado de la cama:
- El enfermero debe estar en el lado hacia el cual el paciente será movilizado
- Se sujeta el extremo de la sábana deslizante del lado hacia donde se hará el traslado
- Finalmente, se tira haciendo suficiente fuerza para traer al paciente hacia el lateral
Para este tipo de maniobras es importante frenar la cama adecuadamente. Además, apoyar la rodilla sobre la cama ayuda a dar más estabilidad y minimiza el esfuerzo en zonas críticas de la espalda.
Movilización entre camas
Una situación que se presenta mucho en hospitales es la movilización de una cama a otra. Para esto, es importante considerar lo siguiente:
- Un enfermero se ubica en el lado externo de la camilla. Este se encargará de sujetar la entremetida con fuerza hacia si mismo
- Otro enfermero se ubica hacia la cabecera. Su función es sujetar al paciente de los hombros para orientarlo a la camilla
- Se procede a enrollar los bordes de la sabana. Estos ayudarán a levantar al paciente en la manipulación de enfermos
- La camilla y la cama deben estar paralelas y a la misma altura. En este momento, todos los participantes levantan al paciente por los bordes de la sábana y lo arrastran suavemente a su cama destino.
Retirar la cabecera de las camillas brinda mucha comodidad a la hora de hacer este traslado. Además, este puede ser realizado por 3 o hasta 4 personas.
Sentarse en el lateral de la cama
Cuando el paciente va a empezar a deambular, lo esencial es saber hacer una movilización de enfermería para sentarlo. La mejor forma es la siguiente:
- El enfermero debe ubicarse en el lado de la cama donde se sentará el paciente
- Se debe recostar al paciente lateralmente hacia el lado donde se sentará
- Uno de los brazos va a rodear los hombros del paciente, dando la sensación de que lo abraza
- El otro brazo va en los muslos, justo debajo de la rodilla de la pierna que no está en contacto con la cama
- La idea es sostener y aplicar fuerza para sentar al paciente hasta que éste recupere el equilibrio y se pueda sentar
Una vez sentado, es posible que haya puntos de la pelvis con mayor carga que otros. Por eso, hacer leves movimientos laterales ayudará a encontrar una posición más cómoda para sentarse.
Traslado a silla de ruedas
En un hospital, las sillas de ruedas son el medio de transporte de pacientes más usado. Claro que puede llegar a ser un poco complicada la movilización del enfermo, por lo que hay que conocer el procedimiento:
- La silla de ruedas debe estar diagonal a la cama, con una de sus ruedas haciendo contacto
- Se cubre la silla con una sábana y al mismo tiempo se ha de retirar el reposabrazos más cercano a la cama
- Debe hacerse el procedimiento para sentar al paciente y luego buscarle su calzado
- Se ayuda al paciente a inclinarse hacia el frente. Esto hará que el peso se ubique sobre sus pies y disminuye el esfuerzo del enfermero
- Ahora se sujeta al paciente por debajo de los brazos, se flexionan las rodillas y se traslada a la silla. Las piernas del enfermero deben usarse para sostener las piernas del paciente en el proceso.
- El movimiento es de giro, para llevar al paciente directamente a la silla
Es importante que la espalda del paciente quede en contacto directo con el respaldo. De otra manera, podrían producir lesiones del tipo discopatías, afectando la columna vertebral.
Variante para personas con movilidad limitada
Suponiendo que el paciente tiene limitaciones para moverse, será necesario que dos o más personas participen. Los pasos son los siguientes:
- La silla va exactamente igual. Diagonal a la cama.
- Se hará que el paciente se siente sobre una sábana con los brazos cruzados. Dos personas se colocan a ambos lados y levantarán al paciente con la sabana
- Con la mano libre, ayudar al paciente a mantener el equilibrio
- Al mismo tiempo, ambos enfermeros levantan al paciente y lo trasladan con delicadeza a la silla
La silla también debe estar revestida con una sábana, tal y como la primera técnica. También se debe retirar el reposabrazos de la silla mientras se completa el procedimiento.
Las posiciones de los pacientes en la cama: consideraciones
No solo debes conocer cómo se hace la movilización de enfermos. También será fundamental entender cuáles son las posiciones que toma un paciente encamado y cuáles son sus beneficios:
- Decúbito supino, es la posición acostado sobre la espalda con los brazos extendidos a los lados. Las palmas de las manos miran hacia arriba, y se requiere de una almohada para levantar la cabeza. Es importante usar almohadas en los brazos, los tobillos y la cadera para reducir la presión.
- Decúbito prono, acostado sobre el tórax y el esternón. Esta posición requiere de una pequeña almohada para la cabeza y otras para el tórax y los pies. Los brazos van a ambos lados del tronco, pero esta vez con la palma de la mano hacia abajo.
- Decúbito lateral, o sobre un lado del cuerpo. El brazo del lado sobre el que se apoya debe flexionarse y sacarlo de debajo del cuerpo, y se usan almohadas para la cabeza y la espalda. Las manos están abiertas, y las piernas deben estar levemente separadas.
- Posición de Fowler, que es un decúbito supino con la cabeza reclinada entre 45 y 60°. Se colocan almohadas debajo de la columna lumbar, muslos y tobillos.
- Posición de Trendelemburg. Es un decúbito supino en el que se inclina la cama para que los miembros inferiores se ubiquen en un nivel superior al de la cabeza.
Al hacer una movilización enfermos, la posición dependerá de la comodidad del paciente y la evolución de los síntomas. Por eso, en cada posición es necesario vigilar extremidades, omóplatos, sacro, talones, tobillos, dedos y otras zonas del cuerpo.
Deambulación del enfermo
No solo hay que aplicar la movilización de enfermos, sino que también hay que incentivar la deambulación. Simplemente, se trata de ayudar a los pacientes a caminar durante su estancia en el hospital. Otorga muchos beneficios tales como:
- Favorece la circulación y con esto previene los eventos trombóticos
- También disminuye la pérdida de masa muscular, así como la aparición de osteoporosis
- Reduce notablemente la aparición de escaras o úlceras por presión al disminuir el tiempo acostado
- Fomenta la interacción social, disminuyendo la ansiedad. Además, permite la liberación de endorfinas que ayudan al paciente a sentirse bien.
No hay duda de que la deambulación es más que simplemente una actividad física para el paciente. Es una herramienta terapéutica con enormes beneficios durante la recuperación.
Cursos de movilización de enfermos y sanidad de Adams
La movilización de enfermos es compleja, y requiere de muchos cuidados o precauciones. Una de las frases más famosas de medicina dice “Primero no hacer daño” y esta es la base para trasladar a un paciente.
Por eso, en Adams te ofrecemos cursos de Sanidad para que puedas formarte en una de las tareas más importantes y reiteradas en el trabajo del enfermero. ¿Quieres saber más? Contáctanos y solicita información sobre este curso.




