La sobrecarga en el estudio perjudica seriamente la memoria

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, pero tampoco te sobrestimes y te sobrecargues de tareas. No es bueno. Porque en el aprendizaje no se necesitan héroes ni heroínas, tan sólo una buena planificación y el equilibrio adecuado entre tiempo de estudio, descanso y ocio.

Así lo afirman la mayoría de los estudios realizados en este sentido.

Se ha comprobado que cuando una persona está cansada su capacidad de atención se llega a reducir hasta un 50%, mientras su comprensión lectora disminuye radicalmente. Y no digamos la memoria, que se ve afectada en el corto y en el largo plazo y que sería la mayor damnificada de las famosas “palizas” de los estudiantes.

De hecho, según la Teoría de la Carga Cogintiva, nuestro cerebro es capaz de procesar muchísima información, pero necesita unos tiempos determinados para realizarlo. Por eso es fundamental no sobrecargarlo. Porque además puede confundirnos, haciéndonos creer que estamos memorizando una información, cuando el cansancio está provocando que ésta no se retenga o se procese de forma incorrecta.

Redes sociales.

Además, con la llegada de las redes sociales a nuestras vidas, se ha vuelto todavía más importante controlar el tiempo que dedicamos a cada una de las tareas. Porque tenemos que ser conscientes de que las horas que pasamos mirando una pantalla y leyendo se suman. Es decir, nuestro tiempo con el móvil también sobrecarga nuestro cerebro y no le permite contar con el descanso adecuado.

Y, si bien es cierto que los tiempos que necesita el cerebro para desconectar no funcionan igual en todas las personas, el cansancio sí produce un efecto muy similar en nosotros. Por eso es fundamental que establezcas una rutina que te permita desconectar, descansar en función de tus necesidades y no sobrecargarte de información.

La importancia de una buena rutina. 

Por supuesto que se trata de algo muy personal. Pero siempre debe ir salpicada de sueños reparadores, pequeños momentos que nos hagan desconectar por completo y una alimentación saludable.

En este sentido son bienvenidos los paseos por el parque, la música o el ejercicio físico, porque nos ayudan a desconectar para volver a reconectar. También una dieta equilibrada, así como pequeños premios (quizá un chocolate o un helado a media tarde), que nos recompensen por el esfuerzo realizado.

Conclusión… Ajusta tu calendario a lo que realmente puedes hacer, contando con el tiempo que necesitas para dejar descansar a tu cerebro, porque es la única manera de que proceses correctamente la información que estudias.

O, dicho de otra manera, tenemos que desterrar de una vez por todas la imagen del estudiante pegado a su taza de café y con los ojos apunto de rendirse por jornadas interminables. Y tenemos que hacerlo porque perjudica seriamente a nuestra memoria y a otras capacidades cognitivas.

2 Comments

    1. Nos alegramos mucho, María Elena. Esa es nuestra intención: que el blog sea de ayuda, una ayuda práctica para el estudio. Ánimo para seguir avanzando por el temario y aquí nos encuentras con más consejos y propuestas.

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