Meditar nos ayuda a estudiar

Meditar no sólo reduce el estrés, también mejora notablemente nuestra memoria, y es un excelente ejercicio, que prepara a nuestro cerebro para el estudio, aumentando nuestra capacidad de concentración.

En realidad, según la ciencia, meditar es mejor incluso, que los tradicionales ejercicios nemotécnicos. Es una auténtica “tonificación” de nuestro órgano más importante, y más que recomendable cuando nos encontramos realizando un sobreesfuerzo, como puede ser la preparación de oposiciones.

La meditación es una vieja conocida en las culturas orientales, que vienen practicándola de muy diversas formas desde hace siglos, pero es relativamente nueva en Occidente, por lo que todavía existe mucho desconocimiento acerca de esta actividad en nuestra sociedad, donde últimamente se ha popularizado bajo la técnica del “mindfulness”.

Por todo ello conviene conocer cuáles son realmente sus beneficios, y también las mejores claves para practicarla.

La meditación;

  • Potencia nuestra memoria. La mejor técnica para aumentar nuestra capacidad de retener información es la meditación, por encima, según los últimos estudios científicos, de las artes nemotécnicas tradicionales. En concreto, el yoga y la meditación incrementan las habilidades de memoria visual-espacial. Por lo que si somos estudiantes la meditación puede ser nuestra gran aliada.
  • Aumenta la concentración. Bien sabido es que pasar largas horas de estudio sin tiempo para relajarnos es contraproducente. El tiempo de ocio es fundamental. ¡Y cuánto mejor si además éste potencia nuestra capacidad de aprendizaje! Y eso es precisamente lo que logra la meditación, pues se ha comprobado que estudiar después de meditar, mejora nuestro rendimiento, aumentando notablemente nuestra capacidad de concentración.
  • Reduce el estrés. Al igual que el ejercicio, meditar, aunque sea 5 minutos al día, reduce nuestros niveles de estrés. Esto se debe a que la actividad aumenta la producción de dopamina y serotonina en nuestro cerebro, relacionadas directamente con el placer y el bienestar.
  • Mejora las conexiones. Nuestra capacidad de relacionar conceptos, nuestra comprensión lectora y hasta nuestra facilidad para elaborar esquemas salen beneficiados de una sesión de meditación. La causa es que aumentan nuestros “factores neurotróficos”, que son fundamentales en todas las conexiones neuronales.

Y estos son sólo los beneficios a corto plazo, ya que, si no abandonas el hábito, meditar te ayudará también en el futuro, funcionando como un verdadero escudo contra el deterioro cognitivo 😉

¿Qué más se le puede pedir? ¡Ah sí!, que no nos quite mucho tiempo, claro…

¡Pues pedido y concedido!, porque, de momento, con 5 minutos al día, podemos empezar a comprobar los beneficios de esta actividad.

 

Además, puedes practicarla tanto en grupo, como en solitario, y no es imprescindible un instructor, sólo conocer las diferentes técnicas, para lo que existen hasta aplicaciones de móvil específicas.

Por nuestra parte, ya te hablamos en su momento de los beneficios del mindfulness para enfrentar situaciones de estrés. Por lo que volvemos a recordartelos.

https://www.adams.es/blogs/alumno/mindfulness-y-el-primer-examen/

Y para ponértelo todavía más fácil, te dejamos también estos podcasts, con ejercicios de relajación, que pueden ser muy útiles para tus primeras sesiones.

https://soundcloud.com/adams-formacion/sets/tecnicas-de-relajacion

En resumen, te animamos a meditar…  La clave: concentración y aceptación. Es sencillo, no tienes que luchar con tus pensamientos, tan sólo dejarlos fluir 🙂

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