El test, el gran aliado del opositor

¿Estoy estudiando bien? ¿Estoy incorporando realmente nueva información? Cualquier estudiante, y más aún un opositor, se ha hecho esta pregunta alguna vez. Y nada tan efectivo para responderla como ponernos a prueba. Y ahí es donde los test juegan un papel fundamental, como ya te hemos recomendado en muchas ocasiones.

Primero, porque la mayoría de las oposiciones incorporan este tipo de pruebas, y, por tanto, aprender a realizarlos es clave para superarlas y obtener la plaza.

Pero también porque cumplen una triple función

  • SON UN MEDIDOR muy efectivo de nuestro conocimiento. Nos ofrecen un puntaje que nos sirve de termómetro y nos permite averiguar si nuestro trabajo diario va por el buen camino. O incluso, en función de cuando realicemos el test, si hemos grabado el conocimiento en la memoria a corto plazo o en la memoria a largo plazo.
  • SON UN COMPARADOR, pues nos ubican frente a los demás, incluso aunque no conozcamos el resultado obtenido por otros estudiantes, ya que (si el Test está bien hecho), es de suponer que un resultado excelente no es el alcanzado por la mayoría, mientras que una nota por debajo del aprobado nos sitúa inmediatamente por debajo de la media.
  • SON UN MÉTODO DE ESTUDIO. Y, además, de los más efectivos, pues al hacer un test no sólo probamos nuestro conocimiento, sino que aprendemos. De hecho, será difícil que una pregunta fallada durante un test de ensayo y a la que le hemos dado varias vueltas, no se nos quede grabada en la memoria a largo plazo, evitando así que volvamos a errar.

Eso sí, para que cumplan con sus funciones, es importante que cuenten con tres características básicas.

  • QUE ESTÉN ACTUALIZADOS. Es decir, que realmente se ajusten al temario que estás estudiando y que tengan el grado de dificultad exigido por nuestros futuros examinadores. Por eso es bueno que los test que realices estén elaborados por expertos en la materia, conocedores siempre de lo que se exige en el examen que buscas superar.
  • QUE TE OFREZCAN LA RESPUESTA CORRECTA, pero sobre todo que la justifiquen, para que podamos saber por qué fallamos o incluso porqué acertamos, pues será la única manera de asegurarnos de que realmente entendemos el contenido. Y es que, por supuesto, se pueden memorizar respuestas, a modo de la lista de la compra, pero está comprobado que es sólo el aprendizaje significativo (el que incluye la comprensión de la información), el que permanece con más fuerza a largo plazo.
  • QUE LOS REALICES EN EL MOMENTO ADECUADO. Y, aunque éste último punto puede parecer de menor importancia, no lo es. Pues es determinante que organices un calendario adecuado para ponerte a prueba. Dicho de otra manera, un test hecho antes de tiempo, (cuando todavía no tenemos conocimiento suficiente), o demasiado tarde (cuando la materia estudiada queda muy lejos en el tiempo) puede perder todas sus virtudes de golpe y porrazo. Por eso, pregunta a tus profesores y aprende a incluir los test de forma frecuente pero espaciada en tu calendario de estudio.

En definitiva, se trata de aprender a usar esta excelente herramienta, que, sin duda, puede convertirse en tu mejor aliada en el camino a la oposición.

Por eso, desde el Blog del Alumno te recomendamos Adams Tests para hacerlos a lo largo de toda tu preparación…

Y para muestra… Pues aquí te dejamos algunos trucos para enfrentar los exámenes tipo Test. 😉

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