La síntesis, esa capacidad que nos hace grandes.

La capacidad de síntesis es una de las más importantes a la hora de enfrentar el estudio, pero también una de las más olvidadas.

Por eso, ahora que iniciamos de nuevo el curso escolar (aunque muchos no hayan abandonado la mesa de estudio durante los meses de verano), vamos a recordar algunas claves de esta técnica, que supone un auténtico reto, con el que poder dar por aprovechado e interiorizado cualquier conocimiento.

A nivel pedagógico la síntesis tiene grandes defensores, y son numerosos los estudios que han demostrado sus beneficios, sobre todo en la memoria a largo plazo.

Porque si el análisis, la capacidad para estudiar y separar los componentes de una realidad es importante, su opuesta, la capacidad para sintetizarlos, que no resumirlos, no lo es menos.

Sintetizar no es hacer un resumen, tampoco extraer la relación de ideas incluidas en cualquier información. Sintetizar “es ir siempre más allá”, según el escritor Amalio Rey, quien da algunas pistas sobre como ser un buen “sintetizador”.

Para él es fundamental que la síntesis aporte siempre algo nuevo, desde el punto de vista del contenido. Por eso, asegura, requiere un esfuerzo que es bueno realizar siempre. El problema, advierte, es que llegamos cansados a esta tarea, después del análisis y de haber puesto en marcha la concentración necesaria para interiorizar una información.

Por tanto, si queremos desarrollar esta capacidad es mejor ponerla en marcha al inicio de una nueva jornada de estudio, tratando de repasar lo aprendido en el día anterior. De esta forma habremos dejado tiempo al conocimiento para asentarse, al tiempo que nos servirá de repaso e inspiración para la nueva jornada.

Pero “meter la tijera” nunca es fácil”, así que vamos a ofrecer algunos consejos para sacarle el máximo partido a esta técnica, y dominarla en su totalidad.

PROFUNDIZA. Cuánto mejor entiendas un tema, más capaz serás de sintetizarlo. Parece una paradoja, pero cuánto mejor conocemos los detalles de una información, más capaces somos de sacarle el jugo y de encontrar su esencia.

ENTRENA. La capacidad de sintetizar se entrena. No es una habilidad innata, sino que se trabaja, por lo tanto, cuánto antes empecemos a ejercitarnos en ella, antes la dominaremos.

PONTE LÍMITES La libertad no es buena a la hora de entrenar la síntesis. Ponte límites y juega, al estilo de twitter, obligándote a reducir la información en un número determinado de palabras.

BUSCA REFERENTES Hay grandes sintetizadores, personas capaces de reducir a muy pocas palabras el conocimiento. Síguelos, léelos a menudo, porque aprender de los mejores es una de las grandes ventajas que nos ofrece Internet.

De esta forma, la próxima vez que estudies un tema. Subraya, repasa, haz un resumen, un mapa mental, pero no te olvides de sintetizar. Busca el titular.

Por ya sabes, lo aprendido, si breve, doblemente aprendido.

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