Índice de contenidos
Da igual lo que pretendamos hacer en la vida, sin disciplina, no lo logramos. Bueno, salvo aquellas sorpresas que nos lleguen por puro azar, que también hay golpes de buena suerte. Para todo lo demás, es importante contar con la fuerza de la disciplina.
Por ello, vamos a empezar por conocerla, saber cuáles son los principales beneficios de contar con ella en relación con el rendimiento del estudio y la productividad en el trabajo, y finalmente, las 5 técnicas para ser más disciplinado.
En qué consiste la disciplina
En esencia, la disciplina se centra en la capacidad de hacer lo correcto en el momento adecuado. Ser capaz de actuar de manera ordenada, controlada o conforme a reglas o principios.
Está muy relacionada con el autocontrol, la responsabilidad y la habilidad de priorizar, ya que actúa cuando no hay motivación o deseo de realizar esa conducta.
Beneficios de la disciplina para el estudio y el trabajo.
Afirmábamos que nada se consigue sin disciplina, y es que ella nos aporta estos beneficios:
· Mantener el foco a pesar de los vaivenes de la motivación.
· Ser la base para la constancia, que a su vez implica ser capaz de mantener la repetición y el esfuerzo en el tiempo.
· Sostener el autocontrol necesario para aplazar recompensas inmediatas que no nos convengan o no en ese momento.
· Finalmente, y sobre todo, crear hábitos. Estos son los que determinan el progreso a medio y largo plazo.
Estos beneficios lógicamente no son los únicos, pero sí son los más compartidos entre el estudio y el trabajo. En cualquiera de los dos ámbitos de desarrollo personal y profesional, vamos a necesitar contar con ellos para lograr nuestros objetivos.
La disciplina es la fuerza silenciosa detrás del éxito. Nuestros proyectos y sueños se quedarían reducidos a buenas intenciones sin ella.
Las 5 técnicas para ser más disciplinado.
La disciplina tiene mucho que ver con la capacidad de comprometerse (con uno mismo, en este caso), y con cierta fortaleza de carácter, pero la buena noticia es que es una habilidad entrenable.
Como cualquier cambio que queramos realizar, es muy importante fijarse metas pequeñas e ir permitiéndose un aprendizaje. Hay que evolucionar, no correr.
Para facilitar ese viaje hacia el fortalecimiento de la disciplina, compartimos estas cinco técnicas (poner como H3):
Metas pequeñas y alcanzables
Lo citábamos unas pocas líneas más arriba, y es que es crucial empezar con objetivos pequeños. Es sostenible y motivante a partes iguales.
Los esfuerzos, cortos al principio
Para reducir el rechazo que suele suponer realizar una tarea o renunciar a una gratificación, es importante controlar que sea por corto espacio de tiempo.
Ya decíamos que esto es un entrenamiento, y de la misma manera que para hacer pesas empezamos cogiendo poco peso; para la disciplina es importante que el esfuerzo no dure mucho.
Registra tus avances
Al final del día o de la semana (según la frecuencia de ese cambio que estamos introduciendo), anota tus avances. Te invitamos a que lo escribas en un tono de felicitación. Debes reconocerte el mérito de hacer estos cambios.
Elimina las tentaciones
Evita tener que luchar contra el estímulo contrario a lo que quieres conseguir.
Crea rutinas para ayudarte
La disciplina, una vez entrenada, es “relajante” en el sentido de evitar tener que estar decidiendo constantemente qué hacer.
Por ello, si el nuevo hábito se hace en un marco rutinario (siempre a la misma hora, tras terminar determinada tarea, etc) es mucho más fácil para nuestro cerebro interiorizarlo.
Estas son las cinco técnicas que proponemos, y te regalamos un bonus, una sexta: el recordatorio que en todo momento seas amable contigo mismo.
La disciplina no debe confundirse con la rigidez extrema o la severidad. Evita castigarte si algún día fallas. Sencillamente, aprende, reajusta (si es necesario) y retoma.
La clave es la consistencia. No buscamos la perfección 😉
Como es de imaginar, estas técnicas aplican y ayudan tanto a conseguir mejorar el rendimiento en el estudio, como a optimizar la productividad de nuestro trabajo.
Antes de despedirnos te dejamos este otro post en el que detallamos las tres claves de la constancia (aliada indiscutible de la disciplina).
Es un aspecto que potenciamos mucho con nuestros alumnos de Oposiciones. Ellos tienen una meta a un medio plazo, convertirse en funcionario, y es muy importante que cuenten con recursos para esos momentos en los que puedan sentir que les falla las fuerzas.




