Los exámenes nos provocan ansiedad. La mayoría la sentimos, y no es necesariamente negativo. Pero es básico aprender a controlarla, evitar que nos paralice y lograr que nos sirva para centrarnos mejor en nuestro objetivo: aprobar, y en el caso de una oposición, obtener la plaza.
Y… ¿Qué podemos hacer para mantener a raya a esta compañera que parece ingobernable, que la mayoría de las veces, aparece a traición, sin permiso, y sin previo aviso?
Conocerla es una buena respuesta. Y por eso aquí te la presentamos.
Dicen los psicólogos que la ansiedad es una respuesta anticipada o anticipatoria ante un posible peligro. O, dicho de otra manera, un estado de alerta ante posibles amenazas, sean éstas reales o no. En el fondo, algo que nos ha sido siempre muy útil para sobrevivir, sobre todo cuando vivíamos en plena naturaleza, con depredadores que podían aparecer en cualquier momento.
Y aunque los exámenes no son depredadores, no estamos tan equivocados al considerarlos un riesgo. Nos jugamos mucho y la ansiedad nos mantiene en alerta. Éste es su lado positivo.
Veamos ahora como controlar los negativos, y evitar que el grado de ansiedad supere el nivel conveniente para nosotros:
- RESPIRAR CORRECTAMENTE
Para ello debemos aprender a respirar con el diafragma. Coloca la mano sobre tu abdomen y respira profundamente. Primero inhala y luego exhala lentamente. Si notas que tu barriga se hincha durante la inhalación y se relaja durante la exhalación, estupendo, porque esa esa la señal de que estás respirando correctamente.
La clave está en el grado, en que éste no supere un nivel moderado y pase de activarnos a paralizarnos. Esto es lo que tenemos que evitar, y podemos hacerlo con algunas técnicas muy sencillas.
- PONER EN MARCHA EL AUTOCONTROL
El autocontrol es fundamental, y por eso es muy recomendable tenerlo bien entrenado. De esta forma, cuando llegue el momento actuará casi automáticamente y nos permitirá mantener la calma, sin caer en las redes de la ansiedad.
Por nuestra parte, te recomendamos practicar con frecuencia, y antes de los momentos de estrés, ejercicios que fortalezcan tu autocontrol, como la meditación, el yoga, etc.
- VISUALIZAR LA SITUACIÓN
Es la mejor forma para enfrentarnos a la situación que nos ha provocado una ansiedad descontrolada. Por eso, para regresar a un grado de ansiedad moderado es conveniente que empecemos a visualizarnos a nosotros mismos en la situación que nos provoca ansiedad hasta que esta emoción sea sustituida por una positiva. Es muy probable que no lo logremos a la primera, pero si lo intentamos una y otra vez, cumpliendo con los pasos anteriores terminaremos por lograrlo.
Además, una vez que has logrado controlar tu ansiedad una primera vez, las próximas será cada vez más sencillo 😉





