Se acaba de aprobar una Oferta de Empleo Público histórica (puedes ver los detalles sobre cuerpos y número de plazas pichando aquí) y nos  están llegado muchas consultas de personas solicitando asesoramiento para elegir qué oposición prepararse.

Esa elección, la primera que lógicamente uno hace, tiene una respuesta absolutamente personal pero con este post pretendemos ayudar a encontrarla. La siguiente infografía refleja los aspectos sobre los que recomendamos reflexionar y más abajo los desarrollamos:

PREPARA TU DESTINO

 

Tu Motivo es tu fuerza

Opositar es un proyecto a un medio plazo y, como todo recorrido en el tiempo, tendrá altibajos. Para ser capaz de superar ese desgaste hay que partir de una motivación fuerte. Elegir este camino porque hay un objetivo que nos es importante, algo que queremos conseguir con todas nuestras fuerzas. Ese será el faro que nos alumbre en los malos momentos.

Busca tu Destino

Entre las notas esenciales del empleo público está la de trabajar al servicio de la sociedad. Antes de enfrascarse en esta aventura conviene dedicar tiempo a conocer los destinos y tareas en los que se concreta realmente la plaza de los cuerpos que nos vayan interesando. Ni todos valemos para todo ni nos gusta todo. Es el momento de discriminar.

Elige a tu medida

Cada uno de nosotros somos diferentes en capacidades, debilidades, circunstancias, etc. Dedica tiempo a poner en un papel todas tus fortalezas y, en otra columna, los puntos débiles. Haz lo mismo con las circunstancias que te condicionan, desde las profesionales a las personales. Ese es el punto de partida en el que te encuentras y es que para elegir qué oposición y prepararla necesitas saber la situación de la que partes (como por ejemplo tu titulación) si tienes facilidad para estudiar o hace muchos años que no te pones a ello, hasta qué punto eres organizad@, las horas reales disponibles para estudiar, para asistir a clases, etc
Esa es tu realidad, y si bien es moldeable, debes tenerla en cuenta para elegir desde la extensión del temario y el tipo de prueba que te resulta más asequible preparar, a la modalidad para prepararte (presencial u on line), y la organización del tiempo de estudio, por decir algunas cuestiones clave.

Potencia tus cualidades

Ya se anunciaba en el punto anterior puesto que hacíamos referencia a conocer bien tus capacidades, debilidades y circunstancias para elegir, pero una vez tomes esa decisión analiza bien el temario y los ejercicios concretos que componen el proceso. No es lo mismo tener solo pruebas tipo test a una combinación con supuestos prácticos o psicotécnicos, por poner ejemplos.
Elige en función de tus fortalezas y luego prepárate bien para el terreno concreto que has de recorrer. Así potencias las ventajas y minimizas (porque no podrás hacerlas desaparecer) las dificultades. Aprovecha tu formación previa y si hay alguna oposición que encaja mejor con tus conocimientos, probablemente te interese más, pero teniendo en cuenta el tiempo de que dispones, realista, para prepararla.

Déjate guiar con garantías

En este viaje es imposible viajar solo, vas a necesitar buscar referencias sobre quién ofrece buenos temarios con garantía de actualización durante todo el proceso, dónde tienes buenos profesores e información fiable, quién tiene ya una trayectoria de aprobados en esa oposición que es la mejor garantía de fiabilidad.
Si tienes buen paraguas que te cobije, llevarás mejor las tormentas.

Confiamos haberte ayudado a elegir qué prepararte pero antes de cerrar el proceso te animamos a ver una breve serie de vídeos con más consejos y pautas concretas pincha aquí.

Te esperamos en los comentarios para que nos cuentes si estás opositando, cómo elegiste tu oposición, y si tienes dudas para opositar ahora, en qué consisten. Entre todos podemos, seguro; construiremos juntos nuevas soluciones para llenar la maleta, en este apasionante viaje, que es preparar tu destino!