La Asertividad: aliada imprescindible para estudiar

La asertividad es una habilidad social que nos permite ser claros, francos y directos, expresando lo que queremos decir sin herir los sentimientos de los demás. Sería el término medio entre dos extremos, la pasividad y la agresividad.

¿Y por qué la traemos a nuestro blog? Porque en una etapa de la vida en la que se hace cualquier apuesta intensa por el estudio vamos a tener que renunciar a planes y decir que no a personas queridas. Te animamos a escuchar el fragmento desde el mín 13:26 y hasta el mín 14:21 de este testimonio de una alumna que aprobó dos oposiciones de Justicia y sabe bien lo que implica este esfuerzo:

El consejo que te damos consiste en implicar a tu entorno informándole bien del proyecto, avisando expresamente que serán meses o incluso años de disciplina y que renunciaras a estar con ellos y ayudarles en muchos momentos. De hecho, conviene incluso pedirles claramente que te apoyen y te animen cuando lo queieras abandonar ya que es normal tener altibajos.

Hemos informado e incluso pedido ayuda a nuestro círculo más cercano de familia y amigos, pero igualmente debemos estar preparados decir que no a planes y propuestas que irán surgiendo. Por un lado, tendremos que tener fuerte nuestra disciplina ya que lo más habitual será que nos apetezca más salir, hablar por teléfono, etc que estudiar, y lo siguiente tendremos que tener a punto nuestra asertividad para expresarnos honestamente y con coherencia con nuestras prioridades sin herir a los demás.

Para ayudarte en este segundo aspecto te presentamos una infografía con la síntesis y acto seguido comentamos las claves que te proponemos en la misma:

Por qué es tan importante la asertividad:

  • En primer lugar porque los demás no nos adivinan los pensamientos ni necesidades, ni tienen que hacerlo. Es nuestra responsabilidad explicarnos y hacernos entender.
  • Porque, como comentábamos al principio, las otras alternativas son la pasividad y sumisión haciendo lo que los demás quieren para no tener enfrentamientos, o por el contrario intentar imponer nuestra voluntad a través de manipulación o agresividad.

Si hemos descartado ya que nos lean la mente y no queremos caer en esas conductas destructivas para nosotros o para los demás, no nos queda más remedio que ensayar y pulir nuestra asertividad.

Cómo ser asertivo:

Está claro que como toda habilidad puede (y debe) entrenarse con calma y analizando aspectos personales que van desde la expresión corporal hasta creencias limitantes que podamos tener sobre nosotros mismos y que interfieren en el ejercicio de la misma, pero como siempre os decimos, con cada artículo pretendemos daros una herramienta concreta y que podáis empezar a usar tras la lectura, así que aquí van dos pautas para hacer un comentario asertivo ante una conducta que rechazamos y que pedimos que cambie (feedback negativo) o bien reconocer una conducta que agradecemos (feedback positivo):

  • Técnica de feedback negativo CEER:
  • Comportamiento del otro descrito sin juicio ni valoración alguna. Es fundamental para que se reciba de la mejor manera nuestro mensaje que evitemos cargar de emociones o de nuestra opinión el mismo. Los hechos al desnudo.
  • Efecto que tiene para mí el comportamiento citado. Es importante ser detallistas y objetivos al explicarlo, de nuevo debemos evitar valorar o juzgar, solo queremos que se conozca todo lo que está pasando.
  • Expectativa, es decir, el cambio que se quiere a partir de ahora.
  • Resultado o explicitar qué ha de hacer el otro. Puede ser un mandato concreto o bien pedir que el otro diga qué puede hacer a partir de ahora para conseguir la expectativa descrita antes.

Por poner un ejemplo ligado a la vida de un estudiante nos podemos imaginar que la pareja, madre, hijo o mejor amig@ le pide que le acompañe a un cumpleaños y, si bien se dice que no varias veces, la otra persona sigue pidiéndolo de forma intensa y repetida. La aplicación de esta técnica CEER sería algo así:

“Que me digas varias veces que te acompañe (comportamiento) me está haciendo sentir incómod@ y culpable (efecto). Necesito que respetes mi decisión (expectativa) y te pido que a partir de ahora si renuncio a un plan no me preguntes en varias ocasiones ya que por insistir no voy a cambiar de parecer (resultado)”.

Como se ve, se trata de exponer con claridad y sencillez las necesidades de uno sin cuestionar ni criticar al otro. No queremos convencer sencillamente que respeten las decisiones que tomamos cuando no son compartidas por el otro.

  • Técnica de feedback positivo CEA:
  • Comportamiento del otro descrito sin juicio ni valoración alguna. Nuevamente nuestro mensaje debe ir limpio de emociones u opiniones.
  • Efecto que tiene para mí el comportamiento citado. Es importante ser detallistas y hasta prolijos en la descripción.
  • Agradecimiento por todo lo anterior.

De nuevo poniendo un ejemplo cotidiano en la vida de estudiante nos podemos imaginar que de nuevo un ser querido ha asumido alguna responsabilidad nuestra para dejarnos tiempo para estudiar. La aplicación de esta técnica CEA sería algo así:

“Estos días que estas recogiendo a los niños/ el ir a pagar las tasas por los dos/ etc (comportamiento) me ha permitido no solo sacar más horas para estudiar sino sobre todo bajar el ritmo ya que no tengo que ir y venir con prisa y, por tanto, bajar el nivel de estrés justo antes del examen (efecto). Te lo agradezco porque me has ayudado mucho y quería que lo supieras (agradecimiento)”.

En fin, confiamos que esta entrada te sea útil y te permita prepararte incluso frases para ir entrenando esta habilidad. Como tal se puede mejorar en ella así que, ¡adelante!

Por supuesto, antes de irte déjanos en los comentarios esas anécdotas que has tenido y en las que has necesitado hacer uso de la asertividad para que podamos entre todos resolver esas circunstancias cotidianas que surgen al convivir con otr@s.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *