10 pautas para planificar tus sesiones de estudio

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Iniciamos una serie de entradas destinadas a desgranar las claves de una buena organización del estudio tanto del lugar, como del tiempo y contenido del mismo.

Para empezar por el principio os incluimos a continuación diez pautas concretas para organizar las sesiones de estudio. Quizá te preguntes por qué es tan importante y te diremos que porque estudiar bien requiere contar con buenos cimientos, de lo contrario, se desmoronará el edificio:

 

En la siguiente infografía se concretan las diez pautas para elaborar el horario de estudio y tras ella veréis con detalle cada una de ellas:

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  1. Cuenta lo que cuenta: parece evidente pero es una de las claves: “descontar” de nuestro tiempo disponible para el estudio todo aquello que implica horas fijas (trabajo, clases, comidas, dormir, otras responsabilidades, etc) para intentar sacar partido al resto de la jornada, aunque solo tengamos ratos sueltos.

 

  1. Una por cada una: como regla general se empezará dedicando una hora de estudio personal por cada hora de clase (siempre que tengamos clases diarias). Esta regla se matiza con el punto siguiente.

 

  1. Lo justo y necesario: cada asignatura, bloque de materias, tipo de prueba, etc va a tener una dificultad diferente para cada persona así que nuestro horario lógicamente dedicará más horas a todo lo que nos resulte más difícil.

 

Si tenemos el dato, también daremos diferente peso en tiempo de estudio en función de la relevancia que tenga cada tema o bloque en el examen al que nos enfrentaremos.

 

  1. Seamos detallistas: una vez tenemos las franjas de horas para concretar el estudio no vale decir de 4 a 6 sino que hay que concretar las materias o asignaturas y el tiempo dedicado a cada una.

 

  1. De poco en poco se hace mucho: para no tener empachos lo mejor es fraccionar las materias y estudiar varias veces a la semana cada una de ellas y no acumular en una sola sesión muchas horas dedicados a lo mismo. De hecho, no se recomienda sesiones de más de hora y media, es mejor estar en el rango de los 45 minutos a 60 como máximo, tener un pequeño descanso, y retomar.

 

  1. Alternando que es gerundio: siempre que sea posible es bueno para nuestro cerebro que le sorprendamos con cada nuevo tiempo de estudio, una brevísima pausa y cambiar a una asignatura diferente nos ayudará, por ejemplo, si estábamos con Derecho Constitucional seguir con Psicotécnicos y luego Seguridad Social y Gestión Financiera. Si tenemos ejercicios de diferente tipo, alternar también el repaso saltando de tipo test a tema de desarrollo, en otro ejemplo posible.

 

También es conveniente empezar con una asignatura de dificultad media, seguir con una difícil, hacer el descanso, retomar con otra difícil y a partir de ese momento ir reduciendo la dificultad.

La alternancia debe intentar tener en cuenta tanto el contenido como la dificultad.

 

  1. Repaso luego existo: podemos creer que estamos aprendiendo mucho pero sin el repaso, el esfuerzo invertido caerá en saco roto. Hilando con el consejo anterior, una de las forma de alternar es a lo largo del tiempo diario tener un par de horas de estudio propiamente dicho (esquemas, memorización, etc) alternadas con el repaso mediante cuestionarios, preguntas cortas, etc y luego volver a lo teórico.

 

En otro post veremos como el repaso es diferente día a día, al cabo de una semana, un mes y períodos más largos. Hay que volver sobre lo visto y acumular contenido a lo largo del tiempo.

 

  1. Mens sana in corpore sano: la organización del día debe atender a las responsabilidades familiares y laborales que se tengan pero también debe contar con tiempo para realizar algún tipo de actividad física y de ocio. Tonificar nuestro cuerpo liberará tensiones y nos dará resistencia, y relacionarnos con otros o con nuestros hobbys nos sostendrá en el esfuerzo que supone estudiar.

 

  1. Mi palabra es la ley: al menos, ha de serlo para uno mismo, así que a aplicar lo que has pautado en tu organización y horario de estudio. De hecho, a base de cumplirlo generemos un hábito, lo que nos ayudará enormemente.

 

De la misma manera, estudiar siempre en el mismo lugar y las mismas horas nos ayudará a que cada vez nos sea más fácil el proceso de aprendizaje.

 

  1. Flexibilidad: No se contradice con el punto anterior sino que es el sentido común para poder aplicarlo, al fin y al cabo cada día será diferente tanto porque los contenidos no son iguales como porque nosotros mismos no estamos igual de concentrados.

 

Si nos damos cuenta que necesitamos más tiempo para poder acabar el estudio previsto, amplía el tiempo que tenías asignado; si acabas antes algo, aprovecha para repasar un poco más o avanzar en otro tema que te da problemas. El horario se ha de moldear al estudio que será algo vivo a lo largo de los meses.

 

Para acabar de ayudarte en este momento inicial de organizar tu tiempo y contenido de estudio te recomendamos leer este post sobre apps que te ayudarán a concretar tu organización usando dispositivos móviles -> http://www.adams.es/blogs/alumno/app-para-la-confeccion-de-horarios/

 

Y como cada maestrillo tiene su librillo, nos encantará que en los comentarios nos comentes pautas que aplicas en tu organización de estudio y que te ayudan durante el mismo. ¡Seguro que entre todos entresacamos otras muy útiles!

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