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CURSOS Y SEMINARIOS - 16-07-2019

El sector del elearning afronta nuevos retos

MesaTrabajoADAMSAPel

La Formación Profesional para el Empleo en las grandes empresas es fundamentalmente digital. La posibilidad de aprovechar al máximo las tecnologías para desarrollar y ejecutar los planes formativos supone una importante ventaja para las empresas y los trabajadores ya que el elearning permite democratizar y liberalizar el conocimiento, al participar todos en el proceso. Sin embargo, aún queda mucho por hacer: durante 2018 solo uno de cada siete trabajadores recibió formación.

Según los datos de la Asociación Española de Proveedores de Elearning (APEL), la teleformación supone más del 65% de las acciones formativas, existiendo empresas en las que ha llegado incluso al 100%. Sin embargo, esta evolución no se ha visto acompañada de un desarrollo normativo acorde, lo que ha llevado a una paradoja: hay que hacer mucha formación, pero hay menos recursos por la falta de un marco regulatorio acorde. En este contexto, se ha celebrado la sexta Mesa de Trabajo sobre Teleformación, un espacio promovido por APEL y compuesto por la Administración (SEPE y FUNDAE), grandes Empresas representadas por la Asociación Digitales y agentes sociales (CEOE; CC.OO. y UGT), así como expertos en eLearning (UNED y UOC) en que ADAMS Formación ha participado como miembro de APEL.

Del encuentro se desprenden las siguientes conclusiones:

 
  • La Asociación Española de Proveedores de Elearning identifica tres modelos distintos de formación: el basado en la plataforma, con contenidos y tutor; las pequeñas píldoras que componen itinerarios formativos; y las aulas virtuales, modalidad preferida por las grandes empresas.
  • Esta variedad de modelos lleva a pensar que es necesario identificar la unidad básica de formación (píldora, curso, acción formativa). Asimismo, es fundamental definir el “crédito” en Formación Profesional para el Empleo y centrarlo en la competencia adquirida al recibir la formación, teniendo en cuenta que ya existen 13.500 competencias.
  • Acceder a un conocimiento no exclusivo para el puesto de trabajo abre la puerta al desarrollo profesional del trabajador: esto supone que las plataformas dejan de ofrecer un catálogo formativo y es el trabajador quien decide la formación que necesita. Ante este nuevo paradigma, surge la necesidad de avanzar en un modelo de corresponsabilidad en el que los alumnos participen en el diseño de itinerarios formativos individuales y, por tanto, se asuma que son ellos lo más importante en el proceso formativo.
  • En este contexto, cobra importancia la formación corta de alto impacto.