… y llegó el día del examen

Seguimos teniendo claro que la clave para superar cualquier examen está en el estudio, estudio y más estudio, veamos ahora algunas pautas y consejos para enfrentarte a un examen tipo test:

  1. Ten en cuenta las características del examen

Es importante que sepas cuántas preguntas tiene tu examen, el tiempo que vas a tener para responder, cuántas opciones de respuesta hay, y el sistema de puntuación (el que más se utiliza es el comentado en Cómo responder un examen tipo test)

Lo ideal es conocer estos datos para poder plantearte una estrategia de examen: cuánto tiempo tienes por pregunta, cuántas preguntas debes contestar bien para aprobar… y poder practicar en base a estas características realizando simulacros de examen.

  1. Presta mucha atención a las instrucciones

Tanto a las que se digan verbalmente como a las impresas: la manera de responder y de borrar en caso de error, la forma de abrir el cuestionario y de identificarse. Si se puede o no usar el cuestionario como borrador. Si no entiendes algo, pregúntalo antes de que dé comienzo la prueba.

  1. Lee bien las preguntas antes de contestar

Es importante leer con mucho detenimiento el enunciado prestando atención a palabras clave En especial ten en cuenta si el enunciado es una pregunta o una afirmación o si nos están pregunta si algo es verdadero o falso. Se pueden perder muchos puntos por leer mal la pregunta, y es un error fácilmente evitable.

  1. Leer bien todas las opciones de respuesta.

Si eres capaz de anticipar la respuesta sin mirar las soluciones, hazlo, eso evitará dudas cuando leas las alternativas de respuesta.

Aunque creas que la respuesta a) es la correcta ¡sigue leyendo! Nunca marques una respuesta sin haber leído todas las opciones.

  1. Contestar el examen tipo test en 2 pasos

En la primera lectura contesta las preguntas que sabes. No te pares en una pregunta difícil que no sabes o que te robaría mucho tiempo, deja esas preguntas para una segunda vuelta.

Trata de recordar los enunciados de las preguntas que ya has contestado: algunas preguntas te dan pistas para poder responder otras preguntas.

Todas las preguntas puntúan igual así que es preferible contestar primeramente las que nos resultan más fáciles porque nos las sabemos.

Las que no contestamos en la primera vuelta las marcamos en el cuadernillo (no en la hoja de respuestas)

* si no las sabemos

¿ si es dudosa

Esta primera vuelta ha de ser lo más rápida posible para poder disponer de tiempo para una segunda vuelta.

En la segunda lectura responde las dudosas ¿  (teniendo en cuenta los consejos que hemos comentado aquí sobre cómo y cuánto arriesgar)

Si dispones de más tiempo vuelve sobre las que no sabes * (si consideras que es necesario arriesgarte utiliza alguna de las pautas que hemos dado aquí sobre cómo contestar preguntas que no sabemos)

  1. Repasa si te sobra tiempo

Tras terminar de realizar el examen, y si hay tiempo, es ideal hacer un repaso de todas nuestras respuestas antes de entregar la prueba. Es posible que los nervios o la confianza nos jueguen una mala pasada y hemos pasado por alto un error.

Otras cosas importantes:

Ante la más mínima duda no cambies la respuesta. La primera elección suele ser la correcta. Cambia de alternativa solo si estás completamente seguro de que te has equivocado. Si empiezas a cambiar, acabarás dudando de todo.

Mucho cuidado con las preguntas encadenadas, es decir, aquellas preguntas que según lo que contestes a la primera. Si contestas mal la primera las restantes también estarán mal.

Aprovecha el tiempo, trabaja deprisa. No entregues antes de la hora y no te retires. Confía en tus posibilidades y piensa que si el examen es difícil lo es para todos y que cuantas no solamente con lo que tú hagas sino también con lo que hagan los demás.

Asegúrate que de que en la hoja de respuestas contestas en el nº que corresponde a la pregunta. Y si dejas una en blanco ten cuidado de saltar esa respuesta y contestar la siguiente en el nº que le corresponde.

Si puedes elegir el lugar en el que sentarte, elige un lugar alejado de las puertas de entrada y salida para evitar distracciones

Trabaja tranquilo y sin miedo. Los primeros minutos pueden ser los de más nerviosismo (pulsa aquí para saber más) pero poco a poco te irás tranquilizando.

CONFÍA EN TI

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