Y después del examen ¿Qué?

Aunque te hayan surgido dudas o inseguridades durante el examen, ten en cuenta que  el estrés y el miedo al fracaso, se apodera de nosotros en situaciones de tensión. Pero si te has preparado a fondo seguro que el examen te ha salido bien e incluso estás contento. Si es así, perfecto, tienes que ir a por el segundo ejercicio con todas tus fuerzas. La plaza está un poco más cerca.

 

 

También puede ocurrir que haya personas realistas que saben que no podrán aprobar el examen porque tal vez hayan empezado tarde, o porque hayan estudiado poco, o por cualquier otra circunstancia. Aun así, si has asistido  al examen, muy bien,  has tenido una ocasión perfecta para familiarizarte con esa situación que quizá dentro de unos meses se vuelva a repetir y tendrás más probabilidades de superarlo. En estas situaciones, hacer el examen tiene que servir como motivación para saber cuáles son nuestras deficiencias y carencias, saber en qué debemos mejorar y, sobre todo, afrontar la nueva convocatoria con mucha más fuerza.

Si por el contrario ibas preparado y el examen no ha salido como esperabas, no te desanimes. Hay que valorar qué ha podido ocurrir y aprender de los errores. Puede que el nivel haya sido muy alto y necesitemos más tiempo de estudio. También puede suceder que no hayamos tenido un buen día el día del examen, o que estuviéramos desconcentrados…   En cualquier caso, lo importante es no parar.

 

Hay numerosos estudios que confirman que las personas sacamos nuestro mayor potencial y toda nuestra fuerza en las peores situaciones. Los suspensos deben superarse con estudio. Probablemente se nos pase por la cabeza abandonar pero, ¿y todo el tiempo y esfuerzo invertido? Tenemos que valorar la circunstancia y saber que estamos mucho más cerca del objetivo de lo que lo estábamos hace unos meses. Por ello, nos merecemos una nueva oportunidad, no abandonar nuestro sueño y seguir hasta alcanzar lo que buscábamos desde el principio.

Recuerda que al final, sólo aprueban los que no abandonan. De todas las personas que se inscriben para hacer un examen, sólo un pequeño porcentaje van realmente preparados para aprobar. De este reducido grupo, sólo unos pocos lo conseguirán esta vez. Pero, ¿Y si tú formas parte de ese pequeño grupo?

No seas de los que se quedan por el camino o de los que, casi en la meta deciden abandonar. Supera tus miedos y ve a por todas!

 

¡NO ABANDONES TUS SUEÑOS, CADA DÍA ESTÁS UN PASO MÁS CERCA!

 

 

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