Sin miedo al síndrome postvacacional

Una de las grandes ventajas de ser opositor es que podemos vivir sin síndrome postvacacional. Bien porque no hemos disfrutado de vacaciones propiamente dichas, y hemos combinado la playa o la montaña con los libros, o bien porque no tenemos tiempo para ello.

La oposición necesita de dedicación casi absoluta, más cuando se acerca la fecha del examen, por lo que es muy posible que apenas sientas el plomo de ese síndrome que afecta, en cambio, a la gran mayoría de trabajadores de nuestro país.

Pero si no es así, y crees que septiembre llega como tsunami lleno de obligaciones, venimos a demostrarte cómo ya has puesto en marcha los tres grandes consejos de los expertos para estos días;

SIEMPRE PIENSAS EN POSITIVO.

Es algo que tienes que hacer desde que decidiste embarcarte en la oposición, así que no te resultará difícil.

YA TIENES UNA META.

Cuando la mayoría de los psicólogos aconsejan buscar una meta al regreso de las vacaciones, tú ya tienes el trabajo hecho.

ESTÁS INCLINADO HACIA EL FUTURO.

En este aspecto estás más que entrenado, pues un opositor no deja de pensar en el futuro, así que en principio el pasado no es tu problema.

 

 

Por eso… Sigue inclinándote hacia el futuro, con decisión y optimismo, porque este nuevo curso puede ser uno de los mejores de tu vida 😉

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