¡No te rindas!

Volveremos sobre este importante tema.

De momento quédate con dos ideas muy importantes. La motivación a veces nos pone trampas y hay dos en concreto en las que caemos mucho

  • La idea de que las recompensas son siempre buenas
  • La idea de que necesitas sentirte motivado antes de hacer algo

Una vez tengas claro esto, lo siguiente es dotar de significado a tus objetivos, encontrar los valores que van a guiarte y establecer pequeñas etapas que te permitan medir tu progreso. Poner la mirada en el camino y no en la meta.

Iniciar un camino es poner en marcha el proceso. Implica planificar, contar con los recursos, dar los primeros pasos.

Importante entrenar tu fuerza de voluntad, pero sabiendo que la voluntad también se agota: si un día has usado mucha deberás descansar para reponerla. Por este motivo no dejes lo más duro para el final del día. Organízate y hazlo cuando tengas más energía.

Y así, paso a paso, llegarás a la meta.

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