Estudiar y trabajar. Consejos de quienes han superado el reto.

Estudiar y trabajar no sólo es posible, como demuestran las estadísticas, sino que en muchas ocasiones tiene un final feliz. La mejor prueba son las historias de miles de alumnos, que han obtenido una plaza en unas oposiciones, o que han sacado adelante un certificado de profesionalidad o incluso toda una carrera, sin dejar atrás su actividad laboral.

Estos son algunos de sus consejos:

Sacar todos los días un ratito, por pequeño que sea… y cumplir un “planning”. Así lo hacía Natalia Gil, que aprobó las oposiciones mientras trabajaba a tiempo completo y cuidaba a sus hijos.

Natalia asegura que no fue fácil, pero que la constancia tiene su recompensa: “La verdad que no sacaba mucho tiempo al día, el que podía, no más de una hora entre semana”. Por eso acudió a su tutor para esbozar con él un “planning” de estudio, lo que según ella es clave para superar con éxito unas oposiciones cuando se dispone de tan poco tiempo.

Karen Pérez nos cuenta, en cambio, cómo aprovechar las clases al máximo fue fundamental para sacar adelante un certificado de profesionalidad en Gestión y Creación de Microempresas al tiempo que trabajaba como camarera. Destaca la ayuda de los profesores, cuyas explicaciones le sirvieron para para aprehender la información sin necesidad de dedicar largas jornadas al estudio: “Lo pude hacer perfectamente gracias a los profesores, que son muy buenos. La verdad es que me facilitaron mucho el curso por las explicaciones que daban. Luego no me era difícil en casa”.

Nuria Barranco podía dedicar más tiempo. Ella trabajaba los fines de semana mientras preparaba las oposiciones de Auxilio Judicial, aunque con un horario exhaustivo. Su truco consistía en permitirse momentos de desconexión: “Os diría que tengáis espacios para vosotros… porque seguramente tendréis días en que os pondréis delante del temario, leeréis una frase tres veces y no sabréis de que os están hablando, en los que no os conseguiréis concentrar. En ese momento sale más a cuenta cerrar los libros y retomarlo en una hora o dos, o al día siguiente cuando os veáis con fuerzas de seguir”.

Aunque para María Vedia, que obtuvo en 2016 un Certificado de Profesionalidad en Atención Sociosanitaria para Personas Dependientes, el secreto del éxito está en el interés que pongamos en los estudios, en elegir algo que verdaderamente nos guste y nos motive: “Para mí no fue necesario devorar los libros, porque al ser una rama que a mí me interesa mucho, sobre todo me gusta, con poner atención, mucho interés y dar al final un repaso a los apuntes, logré sacarlo adelante”.

El motivo es algo que también resalta Fernando Viqueira, profesor en Adams, que decidió obtener una plaza en el Cuerpo de Gestión del Estado sin abandonar su puesto, y que asegura que este sobre-esfuerzo es importante realizarlo con el apoyo de todo tu entorno (familia, amigos y pareja, si se tiene). En su caso la ayuda fue tan significativa que relata cómo “no hubiera podido hacerlo sin toda esta gente que me rodeó. Cuando me dieron la enhorabuena por aprobar, yo lo que hacía realmente era dar las gracias a ellos, porque sin ellos no podría haberlo hecho”.

 

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