Escucha el silencio, tiene muchos consejos que darte

El silencio regenera las células de nuestro cerebro tanto como el dormir, y es fundamental no sólo en Navidad, sino durante todo el año. Por eso, ahora que se acerca la “noche de paz” más famosa de todos los tiempos, queremos darte a conocer los beneficios de escuchar el aire, la nieve, tu propia respiración y nada más. Y de hacerlo a menudo.

El silencio nos transporta a través de lo que los científicos han llamado “energía oscura”, que es la que gastamos cuando estamos en reposo, y que nos lleva hacia un viaje interior fundamental, para el órgano más importante del cuerpo humano. Un viaje que podemos controlar, además, a través de la meditación.

Pero ¿Cuáles son los beneficios concretos de esta ensoñación silenciosa?

  • Físicamente, mediante el silencio regeneramos las células del hipocampo, rebajamos nuestra presión arterial y desaceleramos también el ritmo de nuestro corazón. Y lo hacemos con apenas unos minutos sin ruido.
  • Con estas respuestas físicas logramos también beneficios a corto y medio plazo, como mejorar la creatividad, o aumentar nuestra capacidad memorística. Características, por otro lado, fundamentales para cualquier estudiante.
  • A largo plazo, el silencio nos “reconecta” con nosotros mismos, y en este caso no es sólo la ciencia quien lo afirma, sino que una gran cantidad de religiones y maestros espirituales, han advertido desde hace milenios de los beneficios y del poder del silencio.
  • Por último, el silencio nos conecta con la naturaleza, y esto es fundamental pues la mayoría de nosotros vivimos bombardeados del ruido de la ciudad, de las nuevas tecnologías y de los medios de comunicación. En ese sentido, el silencio puede convertirse en una más que necesaria vía de escape.

Sin embargo, hay algo paradójico en el silencio, y es que, aún en la falta de actividad más absoluta, el silencio verdadero, puro, no existe, pues siempre estamos rodeados de sonidos que somos capaces de percibir.

Entonces ¿A qué llamamos silencio?

No hay una respuesta única, pero tiene que ver con aquello que nos produce calma auditiva, y que puede ser desde el sonido de la lluvia, hasta el cantar de los pájaros, o las pisadas de un zorro sobre la nieve. Todo esto es el silencio, y escucharlo es de los mejores consejos que podemos seguir estas Navidades. Y si escasea en nuestra vida, no estaría de más que lo incluyéramos también en nuestros propósitos para el año nuevo.

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