Cómo reducir el estrés producido por el confinamiento y evitar que afecte a nuestro estudio

Si estudiar una oposición o enfrentarte a un examen es ya una fuente de estrés, el confinamiento al que nos hemos visto sometidos durante los últimos meses puede haberlo incrementado.

De hecho, según un estudio reciente de la Universidad del País Vasco, casi la mitad de los españoles hemos sufrido ansiedad durante este periodo.

Por eso es fundamental aprender a lidiar con la tensión y la incertidumbre y “desescalar” también en este sentido.

¿Cómo hacerlo?

Pues según los expertos, con una idea básica: aumentando los momentos de relax y placer y reduciendo cada vez más los que nos provocan tensión. Y en ese sentido, el verano será un gran aliado, pero curiosamente también lo serán el estudio y la motivación por el futuro.

Y para ello necesitamos más de estos tres elementos…

  • Más tiempo en la naturaleza. Y es que, ya sea en la montaña, en la playa o simplemente en el parque, es bueno que aproveches esta desescalada para pasar tiempo en entornos naturales.

Si te gusta el deporte, puedes reencontrarte con él en estos espacios, pero si no, bastará con pasear o planear un picnic con tu familia para lograrlo.

Son varias las investigaciones que lo prueban, pero dos especialmente importantes. Un estudio llevado a cabo en EEUU, que nos dice que con sólo 20 minutos al día en un entorno natural reducimos drásticamente nuestros niveles de cortisol. Y otro, elaborado en Japón que indica que un “baño de bosque” mejora notablemente nuestro sistema inmune.

Conclusión, ahora que puedes y que el tiempo acompaña, no te olvides de los árboles, el viento o el mar.

  • Más premios. Encuentra un rincón, una comida favorita o una novela que te haga perder la noción del tiempo. Y si ya los tienes, no dejes de aprovecharlos. Pues durante este periodo es más importante que nunca que te consientas, en el mejor sentido de la palabra.

Y las posibilidades son casi infinitas, desde unos bombones hasta un baño de espuma, pasando por un maratón de tu serie favorita. Y en cuanto se pueda, acudir a los espacios que más te gustan.

Según los expertos, estos “premios”, que siempre son importantes, se vuelven imprescindibles en momentos como los que vivimos, pues nos sirven de contrapeso de la tensión acumulada.

  • Más rutina y descanso. Puede parecer una contradicción, pero no lo es. Pues se trata de combatir dos fenómenos: la incertidumbre y la pérdida de ritmo.

Por un lado, el hábito nos aportará certidumbres en momentos inciertos. Por eso, cumplir con nuestra jornada de estudio o de trabajo o seguir con los repasos, incluso en vacaciones, será muy positivo. Inconscientemente nos hará sentir seguros.

Por otro lado, será necesario incrementar también los descansos, pues pasará un tiempo hasta recuperar el ritmo anterior a la cuarentena.

Y en ese sentido no es bueno imponerte marcas. Si tienes que aumentar tus periodos de descanso, hazlo sin remordimiento.

La vida irá acelerándose poco a poco, ganarás en seguridad y apenas te darás cuenta.

Además, debes tener en cuenta que también durante la desescalada vas a sufrir sentimientos contradictorios y que es totalmente normal, como nos explican en este podcast de “Entiende tu mente”, en el que nos cuentan también en que consiste “el síndrome de la cabaña”, algo que muchos podemos vivir durante estos días.

Eso sí, un último consejo… Si te sientes abrumado por el futuro, no hagas planes muy rígidos, pero aférrate a tus objetivos. Trabajar por ellos reducirá tu estrés, pero además te servirán de mástil para (a medida que amaina la tormenta) poder volver a levantar, poco a poco, las velas.

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