Cómo controlar el estrés antes de un examen

El control del estrés es básico antes de cualquier examen, pero solemos olvidarlo, y no son pocas las veces que nos asalta sin previo aviso horas antes del momento clave, o lo que es peor, cuando estamos ya bolígrafo y papel en mano.

Por eso es imprescindible aprender a controlar la ansiedad, que es quizá la peor cara del estrés. Y haber ensayado algunas de las técnicas que mejor funcionan nos servirá no sólo para mantenerlo a raya, sino para rendir al máximo y sacar todo el partido a nuestra preparación.

Y para ello son tres los aspectos sobre los que tenemos que trabajar.

 

 

El control físico. El estrés descontrolado provoca unas reacciones físicas muy concretas, como sudoración, respiración agitada, dolor de estómago, o incluso cambios en la tensión arterial.

¿Cómo evitarlo? Empezando por la base, la respiración y la relajación muscular.

Incluso en el peor momento de un ataque de pánico, si ponemos en marcha lo que se conoce como “respiración consciente”, podremos reponernos en cuestión de minutos.

La técnica es sencilla, debemos concentrarnos en inspirar y espirar y en hacerlo lentamente, dos mecanismos de los que apenas nos percatamos cuando estamos tranquilos, pero que pierden su ritmo habitual ante una situación de ansiedad descontrolada. El Yoga y otras técnicas nos enseñan a dominar la respiración, con la que controlamos no sólo nuestra respuesta física ante determinados estímulos, sino también buena parte de la actividad cerebral, que está directamente relacionada con ella, según apuntan los últimos estudios en este campo.

Por nuestra parte te dejamos estos ejercicios propuestos por Paloma Aranda, psicóloga y técnica de formación de la Comunidad de Madrid.

 

 

El control mental. Está relacionado con la visualización y la imaginación, y nos permite controlar la mente a través de nuestros propios pensamientos.

Visualizarnos superando una determinada tarea o realizándola con éxito el examen nos ayudará a que esto se convierta en realidad. Del mismo modo, hacerlo fracasando o imaginándonos bloqueados por el estrés provoca el efecto contrario.

Por eso es tan importante aprender a visualizarnos correctamente, creando pensamientos positivos sobre nuestra propia capacidad de ejecución de tareas, entre ellas, las más estresantes, como los exámenes.

La visualización se puede desarrollar también a través de diferentes disciplinas como el yoga o el mindfulness. Por nuestra parte te proponemos estos ejercicios de Paloma Aranda, que puedes escuchar en cualquier momento y lugar a través de nuestra cuenta de SoundCloud.

 

 

El control conductual. Es el último de los escalones necesarios para mantener a raya al estrés, y tiene que ver con el control consciente de nuestros actos, sabiendo que unas conductas nos permiten mayor grado de tranquilidad ante determinadas situaciones que otras.

En resumen, si llegamos corriendo al examen, con la hora justa, estamos añadiendo todavía más tensión a una situación ya de por sí estresante. Más aún si no preparamos con tiempo el material que debemos llevar o si mantenemos una conversación conflictiva en los momentos previos a la realización de la prueba.

Por eso es importante que seamos conscientes de nuestros actos en los días, y no digamos las horas, anteriores a un examen; y también que nuestros familiares y amigos se hagan cargo de la situación en la que nos encontramos para que puedan ayudarnos a mantener la calma en la medida de lo posible. Como ya te hemos recordado en alguna ocasión, los opositores no estáis solos  ;).

Conclusión: La ansiedad es más fácil de controlar de lo que lo parece y el examen probablemente sea también menos complejo de lo que lo imaginas, o como dice el dicho popular, “la montaña siempre parece más alta antes de subirla”. Pero no lo dudes, con las técnicas adecuadas, todos podemos llegar a la cima.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *