Bibliotecas que son un refugio ¡Encuentra la tuya!

Las bibliotecas son auténticos remansos de paz. Espacios con la atmósfera ideal para pasar la mañana, la tarde, o incluso el día entero estudiando. Por eso, aunque tu centro base esté en tu propia casa, es bueno contar siempre con un plan B… de biblioteca. ¿Cómo saber cuántas bibliotecas cerca de mí hay disponibles?

Y para ponerte la tarea un poco más fácil aquí te dejamos este directorio, donde buscar las bibliotecas más cercanas a tu domicilio, o a tu puesto de trabajo. Investiga y ¡encuentra la tuya!

Además, por si todavía no tienes claro hasta qué punto estudiar en un espacio público, rodeado de libros y silencio es productivo, este resumen puede ayudarte:

  • Material siempre a mano. Qué mejor lugar que una biblioteca para buscar material complementario para nuestro estudio. Cuando necesitas reforzar una información o profundizar en un tema, no sólo estarás en el espacio indicado, sino que contarás con apoyo para tu búsqueda.
  • Normas muy útiles. Contrariamente a lo que puede imaginarse, para la mayoría de las personas las normas que se imponen en una biblioteca, como el silencio, la imposibilidad de comer al mismo tiempo, o la necesidad de estar sentados, favorecen la concentración. La clave está en que es más sencillo enfocarse en lo que tenemos delante si nos retiran nuestros principales distractores.
  • Compañía necesaria. Es quizá el mayor de los alicientes para acudir a una biblioteca, pues nos rodearemos de personas con el mismo propósito que nosotros: estudiar. Por lo que será fácil dejarnos arrastrar por esta dinámica, y permitir que los libros y los apuntes absorban nuestros sentidos. Y todo ello mientras nos sentimos acompañados.
  • Descansos más activos. Está comprobado que los descansos frecuentes favorecen la concentración y la memoria. Y que lo hacen todavía más cuando son activos, y cuando implican actividades completamente diferentes a las que realizamos mientras estudiamos. Por eso, cuando llevamos una hora sentados y leyendo, levantarnos, caminar, conversar con otros compañeros o acercarnos a una cafetería a tomar un café, multiplicará nuestra capacidad de aprehender la información al regreso.

Por todo esto, ya seas de casa o de biblioteca, busca tu biblioteca más cercana, prueba un día y ¡Cuéntanos el resultado! O comenta si ya tienes tu refugio a pocos metros de tu casa y te has convertido en un auténtico fanático de las bibliotecas.

 

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