6 rutinas para poder con todo

Nuestro alumnado, que estudia y normalmente lo hace compatibilizándolo con un trabajo y/o cargas familiares, siempre nos traslada la dificultad que encuentran para llegar a todo y el consiguiente nivel de estrés con el que viven.

Por eso, hoy os damos seis trucos para conseguir “poder con todo”. Os incluimos una infografía que los resume  y luego los desarrollamos un poco:

 

  1. TODO EMPIEZA EN TU MENTE.

Pon el foco en lo que realmente te importa, a eso debes llegar seguro.

Luego aplica la regla del 80/20: ¿Qué 20% de tus horas de estudio, trabajo y esfuerzo en general produce el 80% de tus resultados? Céntrate en ese 20%.

El resto se ordena aprendiendo a delegar las tareas que puedas e ignorando lo trivial. No hay que llegar a todo, hay que llegar a lo importante y lo que da mejores resultados.

 

  1. TU CUERPO DECIDE POR TI.

Pero para que decida ayudarte debes dormir bastante y bien, comer sano y realizar actividad física regularmente. Está más que probada la relación directa entre esos hábitos saludables y la productividad, concentración y mejora de la memoria.

Además, date alegrías con las personas que te importan, cuida tus hobbies, y resérvate momentos que te ayuden a relajarte.

De lo contrario, tu cuerpo empezará a no rendir, doler o directamente enfermar.

 

  1. EL HÁBITO AYUDA AL MONJE.

Define un estilo y elige prendas que te sirvan de uniforme. Es una costumbre que han llevado a cabo personajes públicos como Hillary Clinton, Barack Obama, Mark Zuckerberg y Steve Jobs.

Al final con ello verás que eliminas decisiones cotidianas que llevan tiempo.

 

  1. TU HORARIO LO HACES TÚ.

Algo tan sencillo como empezar por las cosas fáciles optimiza el tiempo de estudio o de trabajo.

Ceñirse a las prioridades y terminar lo que se empieza es crucial para ser eficiente y además sentirse bien porque se está cumpliendo con lo que un@ mism@ se fijó como objetivo. ¡Doble refuerzo positivo!

 

  1. LA TECNOLOGÍA A TU SERVICIO.

Como toda herramienta, no es buena ni mala sino que depende de su uso. Así, la tecnología está para facilitarte la vida, no para organizártela: no tienes que contestar todos los mensajes ni emails según llegan. Pero, en conclusión, si no consigues ignorarlos cuando te lo propones, pon en silencio o modo avión los dispositivos.

Paralelamente, programa momentos para atender esos mensajes. Todo cabe si tiene el lugar adecuado a la prioridad que tú le has establecido.

 

  1. SIGUE BUSCANDO…

Experimenta soluciones nuevas para problemas viejos porque nada va a cambiar si no cambias lo que haces: ante un bloqueo mental, dibuja un mapa mental; si no, puedes escribirlo, o incluso grábalo en un audio. Aunque dudes, hazlo…

Ponte como objetivo hacerte la vida más fácil y ligera, y no dejes de buscar cómo lograrlo, porque lo que sí es seguro, es que se puede lograr.

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