5 consejos y un recordatorio para preparar con éxito una oposición

 

Si tu objetivo es una plaza, te recomendamos tener siempre presente estos 5 consejos:

 

1. TEN TU MOTIVO SIEMPRE PRESENTE

Siempre hay una razón, una meta que nos impulsa y debemos tenerla siempre presente. Y si no la tenemos, debemos buscarla. Si no tienes tu razón, empieza por buscarla.

 

2. HAZLO DE LA MEJOR MANERA

Cada uno es como es, ni mejor ni peor, simplemente diferente. Aprendemos de manera distinta, descubre cuál es tu estilo de aprendizaje y utilízalo cuando estudies.

Aprender a estudiar sacándole el máximo partido a las capacidades personales es muy parecido a un entrenamiento físico: hace falta voluntad, un buen entrenador y constancia. Si no conocemos la manera de hacerlo no llegaremos a tener buenos resultados. Hay que querer aprender, pero también saber.

 

3. Y QUE SEA ORGANIZADA…

… convirtiéndote  en un fanático de la organización.

Diseñar un plan antes de acometer un trabajo tan importante es un gran hábito al que merece la pena acostumbrarse; especialmente cuando hablamos de prepararse para los exámenes. Los beneficios de tener un calendario de estudio son inmensos:

  • Dividir el trabajo en porciones más manejables, con objetivos parciales.
  • Mantener la motivación por el estudio.
  • Mejorar tu concentración y reducir la tentación de procrastinar.
  • Asegurarte de que no te dejarás nada en el tintero y poder tener en orden todas tus tareas pendientes.
  • Evitar el estrés y el agobio

 

4. PÁSALO BIEN MIENTRAS LO HACES

No lo dudes: es posible pasarlo bien mientras estudias. Cada uno lo conseguirá a su manera: premiarte a ti mismo finalizando la sesión de estudio con la materia que más te gusta, sacar tu lado más creativo a la hora de hacer tus esquemas y mapas mentales utilizando colores… Ese estado positivo que supone estar contento hará que mejores tu rendimiento.

 

5. MANTENIENDO A RAYA TUS PENSAMIENTOS NEGATIVOS

Los pensamientos negativos sabotean lo mejor de nosotros mismos.

Si no sabemos controlarnos, acaban creando una situación de infelicidad y enfado. Son mensajes irreflexivos: Si logramos identificar estos pensamientos para analizarlos en frío, podemos darnos cuenta de lo ridículos que resultan en la mayoría de ocasiones.

  • Pensar en Blanco y Negro: He fallado por completo
  • Generalizar: Siempre me sale todo mal
  • Minimizar lo positivo: Me ha ido bien, pero era muy fácil
  • Adivinar el futuro: No va a funcionar
  • Falta de realismo: Voy a seguir aunque estoy agotado
  • Autoculparse: Se ha enfadado por mi culpa

 

 

No te olvides: TÚ PUEDES!!!

 

Y para que lo tengas siempre presente de dejamos un buen resumen:

 

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