5 Propósitos para aprender más y mejor

¿Qué sería un Año Nuevo sin sus propósitos para encararlo con nuevas motivaciones? Sería algo muy parecido a un estudiante que no aspirase a sacar el máximo provecho a su tiempo, energía y capacidad para aprender lo que tenga por delante.

Pues para atender a esas dos necesidades, y muy especialmente la segunda, te ofrecemos hoy esta síntesis de cinco propósitos para aprender más y mejor. Por situarte respecto a por qué creemos que son muy importantes no solo para este año sino para todos te contamos que existe una nueva disciplina científica llamada neuroeducación que bebe de la pedagogía, la neurociencia y la psicología.

La citada neuroeducación se centra en aprovechar los descubrimientos que se han producido en los últimos años gracias al desarrollo de técnicas de visualización cerebral con el fin de optimizar este órgano al máximo y, por tanto, enseñar y aprender mejor.

Hemos preparado la infografía que verás a continuación a partir de algunos de los puntos neuroeducativos más relevantes que deberíamos tener en cuenta a la hora de pretender mejorar nuestra capacidad de aprender y después los comentaremos individualmente:

  1. Mentalidad de crecimiento.

En contra de lo que se suele creer el cerebro humano es extraordinariamente plástico a lo largo de toda la vida y ser conscientes de esa realidad y de que no hay una carga genética que determine nuestras capacidades nos permite desarrollar lo que se denomina mentalidad de crecimiento, que es aquella que nos permite afrontar mejor los retos al creer que nuestras habilidades personales pueden desarrollarse y que la mejora es siempre posible (si quieres ampliar el concepto puedes pinchar aquí).

Esa confianza en uno mismo allana el camino del aprendizaje.

  1. Disfrutar lo que hacemos

Está demostrado que la emoción es la llave del aprendizaje (si te queda alguna duda, te animamos a volver a leer este artículo) y, por aquello de ayudarnos siempre que podamos, mejor recurrir a las positivas, que además redundarán en la atención consciente, la motivación y la memorización.

Conectar con frecuencia con el motivo que elegimos para estudiar lo que tenemos entre manos, hacernos el estudio en sí mismo lo más atractivo y hasta motivador, redundarán en la asimilación y memorización de lo estudiado. Te dejamos aquí un artículo que busca fomentar emociones positivas ligadas al objetivo y a la autoconfianza, elemento que salía también en el punto anterior (pincha aquí).

  1. El ejercicio físico y la meditación.

Os enlazamos aquí a un artículo de otro blog que detalla pormenorizadamente cuál son las ventajas de la práctica de deporte y la meditación en relación con el aprendizaje (pincha aquí). Sintéticamente se trata de tomar nota y decidir empezar con tablas sencillas y lo más compatibles con nuestras rutinas como os propusimos ya en esta serie de vídeos (pincha aquí), así como probarnos con alguna práctica como el Mindfullness o Meditación (pincha aquí para ver una app de cara a probarla).

  1. Comer y dormir bien.

Los que estamos detrás de este blog somos unos convencidos que la alimentación y el sueño inciden de forma directa en el rendimiento físico e intelectual, tan es así que tenemos una buena serie de vídeos para ir modificando poco a poco los hábitos de nutrición, de facilitamos uno de ellos y te animamos a ver con calma el resto (pincha aquí).

  1. El respaldo de tu red.

Somos animales sociales y necesitamos a nuestra gente para que nos den ánimos cuando atravesamos malos momentos, el apoyo de las personas que sean un referente marca un antes  y un después. Pero la necesidad de estar respaldados por nuestra red va más allá ya que ahora mismo la ciencia nos dice que el cerebro ha sido creado para aprender en sociedad, pues se desarrolla en contacto con otros cerebros.

También es fundamental gestionar bien la necesidad de decir que sí o no a los demás con asertividad, para no sentirnos culpables o caer en la complacencia más absoluta. Si no lo leíste te dejamos aquí un artículo reciente en esta línea (pincha aquí).

En fin, hasta aquí estos cinco propósitos para los que te animamos a ponerte cuanto antes, no porque sea tal o cual día del año sino porque tu cerebro y tú vais a cambiar durante el proceso, y sobre todo lo vas a notar en lo relacionado con los resultados.

Si tienes comentarios o “trucos” que te ayuden en tu proceso de asimilación y aprendizaje, nos encantaría leerte en los comentarios y así iniciamos una ronda compartida. ¡Te esperamos!

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