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Empresa Familiar pide una reforma de la Formación Profesional para acabar con el desempleo juvenil

Algunas empresas han implementado Certificados de Profesionalidad para formar a sus profesionales

EMPRESAS - 16-04-2018

FPDual
La tasa de paro española es del 16,4%, indicador que en el caso de los jóvenes entre 16 y 24 años se dispara hasta el 37,5%, habiendo llegado incluso a superar el 55% en los momentos álgidos de la crisis. España se sitúa como uno de los países con un nivel más elevado de desempleo de Europa con la paradoja de que las empresas tienen a menudo serias dificultades para encontrar personal cualificado que se adapte a los requerimientos de los nuevos empleos.

Cada vez hay menos jóvenes en el mercado laboral y los que están dispuestos a trabajar, resulta que tienen una preparación que no se corresponde, en muchas ocasiones, con las necesidades de las compañías. Así lo muestra el último estudio Orientación Profesional y Formación Dual. Hacia un modelo integrado para el empleo juvenil, elaborado por el Instituto de la empresa Familiar, con la colaboración y el patrocinio de la Fundación Bankia por la Formación Dual.

De los más de 4 millones de jóvenes, un millón y medio forma parte de la población activa, lo que supone una de las tasas más bajas de la Unión Europea. De ellos, 0,95 millones trabaja actualmente (62,5%) y apenas un 8% del total (317.800) compagina el trabajo con los estudios. 

De los 2,54 millones de jóvenes inactivos, 2,4 millones se están formando, pero únicamente 2,09 millones lo hace a través de estudios reglados, y los 200.000 restantes ni estudia ni busca activamente un empleo. Esto supone que el 18,6% de los jóvenes españoles entre 16 y 24 años ni estudia ni tiene un trabajo; y si a ello añadimos los que se están formando mediante estudios no reglados, es decir aquellos que no conducen a la consecución de algún tipo de certificado oficial, ese porcentaje asciende al 25%.

El estudio analiza en profundidad el fenómeno del desempleo juvenil en nuestro país, desde la perspectiva de la formación y la cualificación del capital humano y plantea una serie de propuestas en el ámbito de la Formación Profesional, encaminadas a combatir esta lacra.

En este sentido, el informe apunta que España es el segundo país de Europa con más abandono escolar (el 18,5% no acaban la ESO), sólo superado por Malta. Somos el cuarto país de la OCDE con mayor número de jóvenes que ni estudian ni trabajan (el 20%). El 22,5% de los estudiantes universitarios dejan la carrera en el primer año y dos de cada tres alumnos de Formación Profesional no obtienen el título en el periodo previsto. 

Y al mismo tiempo, hay un elevado número de universitarios en comparación con graduados de Formación Profesional, lo que explica que el mercado de trabajo en España no sea capaz de absorber tantos licenciados y genere algunas de las mayores tasas de sobrecualificación de la UE. En el sector Servicios, por ejemplo, la sobrecualificación es del 64% y en el sector Industrial del 50%.

Habilidades, talento y demandas del mercado 
El origen del problema se concentra, por tanto, en la calidad de la formación, seguida de la falta de la orientación profesional adecuada que ayude a los jóvenes a escoger en función de sus habilidades, talento y las demandas del mercado. Esta falta de conocimiento sobre la oferta y los itinerarios de formación explica que un porcentaje elevado de aquellos que inician una carrera profesional no estén satisfechos de su elección. El estudio describe tres elementos que las empresas tienen en cuenta a la hora de seleccionar nuevo personal: actitud, habilidades personales y capacitaciones técnicas.

Asimismo, otro de los aspectos que más valoran los empresarios es la experiencia y es el principal motivo por el que las empresas tienen dificultades para encontrar personal que se adapte a sus necesidades. De esta forma, se percibe que la formación debe incluir mayor experiencia práctica que facilite la incorporación de los jóvenes al mercado de trabajo.

El estudio muestra algunos casos de empresas, como Grupo Antolín (empresa familiar multinacional líder en la fabricación de componentes para el interior del automóvil), que ha implementado la FP Dual con Certificados de Profesionalidad a trabajadores de entre 16 y 30 años, con el objetivo de formar a profesionales altamente cualificados y preparados para trabajar en la compañía y ser reconocidos en el sector de la automoción y a nivel internacional. 

Invertir en calidad
Adaptar la formación a las necesidades de las empresas es invertir en calidad, es acercar los centros de formación especializados a los centros de producción y de investigación (I+D+i), es fidelizar a los trabajadores escuchándoles y mejorando sus condiciones formativas y, por tanto, laborales; es, en definitiva, integrar la formación en la cadena productiva para mejorar los resultados a largo plazo, a la vez que se contribuye a una mejor asignación de recursos.

El Real Decreto 1529/2012 estableció las bases de la Formación Profesional Dual como una nueva modalidad dentro de la formación profesional que combina procesos de enseñanza y aprendizaje en la empresa y en el centro de formación. La FP Dual incorpora una serie de características contrastadas en otros países que hacen de ella un buen sistema para la preparación de los jóvenes al mercado laboral. En aquellos países donde existe, el desempleo juvenil es mucho más reducido, como es el caso de Alemania (7%), Austria (11%) o Dinamarca (12%).